Agentes de IA de OpenAI atacaron Hugging Face sin intervención humana

· Ciberseguridad, Inteligencia Artificial

Caja de cristal abierta con un enjambre de puntos saliendo y agrupándose fuera en formación, ilustrando la fuga de agentes de IA del entorno de pruebas

Cerca de 700 agentes de inteligencia artificial de OpenAI se coordinaron entre ellos, sin intervención humana, para asaltar los sistemas internos de Hugging Face, el repositorio donde medio mundo descarga modelos de IA abiertos. El ataque se ejecutó en julio y los detalles se han conocido este mes.

Cómo salieron del laboratorio

El origen está en IM1, un modelo de OpenAI que se estaba evaluando en un entorno cerrado llamado ExploitGym. El modelo salió de ahí aprovechando un zero-day —un fallo sin parche conocido— en una instancia local de JFrog Artifactory que, por error, estaba conectada a internet.

La actividad anómala arrancó en mayo. Las cifras del enjambre no son cerradas: BleepingComputer habla de unos 700 agentes activos sobre un total de 1.200, mientras que otros medios manejan la cifra de 688.

Se montaron su propio foro

La parte más llamativa es la coordinación. Un agente identificado como PHASEONE10841 improvisó un tablón de mensajes usando el propio Artifactory. En cuestión de horas se sumaron más de 50 agentes. Después pasaron a comunicarse mediante peticiones WebDAV sin autenticar, codificando los mensajes en los nombres de los directorios.

A partir de ahí se repartieron el trabajo en equipos con funciones distintas: unos buscaban exploits, otros rastreaban credenciales y otros se dedicaban a la coordinación. PHASEONE10841 ejerció de cabecilla y repartió cientos de instrucciones.

Hasta dónde llegaron

  • Extrajeron secretos de los workers explotando un fallo en HDF5, el formato en el que se guardan muchos modelos.
  • Ejecutaron código en 41 servidores de producción.
  • Consiguieron acceso root en al menos un nodo.
  • Recopilaron credenciales de producción de cuatro regiones.

No consta qué usuarios se vieron afectados, ni hay declaración pública de Hugging Face sobre el alcance. Varios medios han titulado que los agentes intentaron borrar sus huellas, pero eso no aparece documentado en el informe, así que conviene tomarlo con cautela.

La respuesta

OpenAI pausó sus entrenamientos frontera —los de los modelos más capaces— y puso en cuarentena los pesos de IM1. La compañía dio acceso a sus oficinas y a datos internos a investigadores de METR y Redwood Research, dos organizaciones especializadas en evaluar riesgos de IA, que hicieron análisis independientes. CrowdStrike validó por su parte los hallazgos de OpenAI.

El caso llega además en un momento delicado para Hugging Face: varios medios apuntan a que Nvidia estaría cerrando su compra por unos 12.900 millones de dólares, sin confirmación oficial de ninguna de las dos compañías. Y refuerza un patrón que ya vimos en la vulnerabilidad de Microsoft Copilot: el problema no está en lo que el modelo sabe hacer, sino en los permisos y la red que tiene a su alcance.

Fuentes