Gemini 4 Argon llega a España: lo que Google promete de su nueva IA

· Inteligencia Artificial

Lámina con el texto Gemini 4 Argon junto al dibujo de un átomo de argón, con su núcleo y tres capas de electrones, y una cuarta órbita vacía dibujada a trazos

Google ya tiene nuevo modelo de inteligencia artificial, y esta vez llega pisando fuerte. Gemini 4 Argon, que la compañía presenta como el más potente que ha hecho nunca, está disponible desde el 13 de octubre en España y en el resto del mundo para quien paga una suscripción de Google AI.

Lo presentó el 30 de septiembre, pero al principio solo lo pudieron usar unos pocos: un grupo de expertos en ciberseguridad y los suscriptores del plan más caro. Ahora aparece en la aplicación Gemini, en el Modo IA del buscador y en las herramientas para programadores. Te contamos quién puede usarlo, cuánto cuesta y, sobre todo, qué promete Google. Si lo cumple o no lo veremos en un segundo artículo, cuando lo hayamos probado a fondo.

Quién puede usarlo y cuánto cuesta

Gemini 4 Argon no está en la versión gratuita. Según la página de planes de Google para España, estas son las opciones:

  • Google AI Pro, 21,99 € al mes: incluye Gemini 4 Argon en la aplicación Gemini y en el Modo IA.
  • Google AI Ultra, desde 99,99 € al mes: lo mismo, con límites de uso mucho más altos.
  • Google AI Plus, 4,99 € al mes, y la versión gratuita: se quedan sin él.

En la aplicación se elige en el selector de modelos, donde aparece junto a 3.5 Flash-Lite, 3.8 Flash y 3.1 Pro. Google lo está activando poco a poco, así que si todavía no te sale, actualiza la aplicación y vuelve a mirar en unos días. Google no ha publicado cuántas preguntas se le pueden hacer a Argon con cada plan.

Para quien programa, también está en Antigravity, la herramienta de Google para crear aplicaciones con ayuda de la IA. Primero llegó solo a AI Ultra, y desde el 15 de octubre también a AI Pro, con un cupo semanal aparte para Argon.

Qué promete Google

Google insiste en que Argon está pensado para el trabajo largo y complicado, no para charlar. Estas son sus promesas principales:

  • Respuestas más directas. Según Google, contesta «con menos rodeos», no se repite más de lo necesario, evita los tópicos y sigue mejor que ningún Gemini anterior las instrucciones sobre cómo quieres que escriba.
  • Programación. Es su punto fuerte. Google cuenta que lo ha usado para reorganizar una parte de Chrome de unos seis millones de líneas de código, «completando en semanas un trabajo de meses».
  • Trabajo profesional. Finanzas, derecho e impuestos: dice que es el primero en el Vals Index, una prueba que mide justo ese tipo de tareas.
  • Ciberseguridad. Asegura que puede encontrar fallos de seguridad en los programas, comprobar que son reales y corregirlos él solo. Como ejemplo, la empresa de seguridad Wiz encontró con Argon un fallo crítico en un programa que usan hospitales de todo el mundo.
  • Respuestas muy largas. Puede generar hasta un millón de tokens de una vez, frente a los 64.000 de antes. Un token es un trozo de palabra; dicho de forma sencilla, puede escribir el equivalente a varios libros en una sola respuesta, algo útil sobre todo para programar.
  • Vídeos largos. Dice que es el mejor entendiendo vídeos de larga duración, y que también analiza bien gráficos y documentos con imágenes.

Hay un detalle de la presentación que llama la atención: a los expertos en ciberseguridad de confianza, Google les da una versión sin las barreras de seguridad que impiden usarlo para atacar, para que puedan aprovecharlo al máximo en la defensa. La versión que usamos el resto sí las lleva.

Lo que dicen las pruebas independientes

Las cifras de Google son las de Google. Las primeras pruebas independientes, de la empresa Artificial Analysis, recogidas por The Decoder, dan una imagen más matizada: Argon se pone a la altura de los mejores modelos de OpenAI y de Anthropic, pero sin quedarse claramente por delante, en una carrera en la que OpenAI sacó en septiembre GPT-6 Astra. Eso sí, el salto respecto al Gemini anterior, el 3.1 Pro, es grande.

Tiene un punto muy a su favor: es de los que menos se inventan las cosas. Cuando no sabe una respuesta, suele reconocerlo en vez de soltar algo que suene bien. A cambio, en esas mismas preguntas acierta menos que otros, y en general escribe mucho más de lo necesario para llegar a la respuesta.

Y un matiz importante que señala Tech Times: esas pruebas se hicieron con Argon en su modo de razonamiento más alto. En la aplicación Gemini trabaja por defecto en un nivel intermedio, así que lo que veas tú puede quedarse algo por debajo de lo que dicen los titulares.

Lo que vamos a comprobar

Lo estoy probando con mi suscripción, y en unas semanas te contaré si cumple. Estas son las preguntas a las que quiero responder:

  • ¿De verdad contesta más directo y con menos relleno?
  • ¿Funciona igual de bien en el móvil que en el ordenador?
  • ¿Cuánto da de sí la suscripción antes de llegar al límite?
  • ¿Merece la pena pagar AI Pro por él si no eres programador?

Google llevaba un tiempo por detrás de sus rivales y con Argon se ha puesto las pilas. Ahora falta ver si, en el día a día, se nota tanto como promete.


Fuentes