Cómo fotografiar el eclipse del 12 de agosto con el móvil sin quemar la cámara

· Guías

Ilustración de un eclipse solar con su corona, sobre cómo fotografiarlo con el móvil sin dañar la cámara
Imagen generada con inteligencia artificial

El miércoles 12 de agosto va a pasar algo que no ocurre desde 1905: un eclipse total de Sol visible desde España. Durante poco más de minuto y medio, en buena parte del país se hará de noche.

Y millones de personas van a sacar el móvil. La mayoría se llevará una foto decepcionante, y unos cuantos algo peor: la cámara estropeada para siempre. Esta guía es para que no te pase ninguna de las dos cosas.

Antes de nada: tus ojos

Esto va primero porque es lo único que no tiene arreglo. Mirar al Sol directamente puede provocar daños permanentes en la retina, y lo peor es que no duele: la retina no tiene receptores de dolor, así que te enteras horas después, cuando el daño ya está hecho.

Para mirarlo hacen falta gafas de eclipse con certificación ISO 12312-2, que bloquean el 99,99 % de la radiación. Y ahora la parte importante:

  • Las gafas de sol normales no valen. Ni las buenas, ni las caras, ni varias puestas una encima de otra.
  • Las radiografías, los cristales ahumados y los filtros caseros tampoco. Dejan pasar infrarrojos que no ves y que queman igual.

Cuidado con las gafas falsas: cómo reconocerlas

Este es el punto que más gente va a pasar por alto, y el más peligroso. En las semanas previas a un eclipse se disparan las falsificaciones: gafas que llevan impresa la norma sin cumplirla. No es una sospecha: en el eclipse de Estados Unidos de 2024, la FDA tuvo que retirar del mercado miles de unidades que decían ser ISO 12312-2 y no lo eran.

Antes de ponerte unas gafas delante de los ojos, comprueba estas tres cosas:

  • Que lleven impreso «ISO 12312-2» o «ISO 12312-2:2015», de forma clara y legible en la propia montura.
  • Que la caja indique el nombre y la dirección del fabricante o del importador en la Unión Europea. Si no aparece ningún dato de contacto, desconfía: es obligatorio.
  • Ojo con los packs muy baratos. Por debajo de un euro la unidad en paquetes pequeños es justo el rango en el que se movieron casi todas las falsificaciones de 2024.

Y una comprobación casera que no falla: con unas gafas de eclipse buenas no deberías ver absolutamente nada salvo el Sol. Ni una bombilla encendida, ni el reflejo de una ventana. Si al ponértelas en casa distingues cualquier cosa que no sea una lámpara muy potente, no sirven.

Si te quedan dudas, las tiendas especializadas en astronomía, las ópticas y los planetarios pueden acreditar la certificación de lo que venden. Es la vía más segura cuando quedan pocos días.

Solo hay una excepción para mirar sin protección, y muy concreta: durante los segundos de totalidad, y únicamente si estás dentro de la franja donde el Sol queda tapado del todo. En cuanto asome el primer destello, las gafas vuelven puestas.

Por qué el móvil también corre peligro

Aquí viene lo que casi nadie sabe. La lente de la cámara concentra la luz igual que una lupa, y el sensor que hay detrás es un componente electrónico diminuto. Apuntar directamente al Sol y dejar el móvil enfocando puede quemar el sensor en cuestión de segundos.

El resultado no es una foto mala: es un punto o una mancha permanente que saldrá en todas las fotos que hagas a partir de ese momento. Y no se arregla con software. Se arregla cambiando la cámara.

El riesgo es mucho mayor si usas zoom, porque el teleobjetivo concentra todavía más luz en menos superficie.

La solución: un filtro delante de la lente

La forma segura de fotografiar el Sol es poner un filtro solar con certificación ISO 12312-2 delante de la cámara. Se venden filtros específicos para móvil, en formato pinza o adhesivo, y no son caros.

Tres cosas a tener en cuenta:

  • Que tape todas las lentes. Los móviles de hoy llevan dos o tres cámaras juntas: si el filtro solo cubre una, el resto siguen expuestas.
  • Que quede bien sujeto. Un filtro que se mueve con el aire deja de proteger justo en el peor momento.
  • Apunta poco rato. Aun con filtro, la recomendación es no tener el Sol encuadrado más de unos segundos seguidos.

Si no te da tiempo a conseguir un filtro, la alternativa sensata es no apuntar al Sol. Más abajo tienes qué fotografiar en su lugar, que además suele quedar mejor.

Ajustes que sí marcan la diferencia

  • Quita el flash. No ilumina el Sol, pero sí arruina la foto y molesta a quien tengas al lado.
  • Baja la exposición a mano. Toca la pantalla para enfocar y desliza el dedo hacia abajo hasta que el disco solar deje de ser una mancha blanca y se distinga su forma. Es el ajuste que más cambia el resultado.
  • Bloquea el enfoque. Mantén el dedo pulsado sobre el Sol hasta que aparezca el aviso de bloqueo. Si no, la cámara se pasará el rato buscando el foco.
  • Usa el modo profesional si lo tienes, con ISO bajo y una velocidad de obturación rápida.
  • Nada de zoom digital. No acerca de verdad, solo recorta y emborrona. Mejor una foto amplia y recortarla después.
  • Apoya el móvil. Con poca luz, el pulso se nota. Un trípode pequeño o simplemente apoyarlo en una pared cambia mucho.

Lo que de verdad merece la pena fotografiar

Un consejo de fotógrafo: el Sol con el móvil siempre va a salir pequeño. Lo que hace memorable la foto de un eclipse es todo lo demás.

  • La luz del paisaje. Durante el eclipse la luz se vuelve extraña, plomiza, distinta a cualquier atardecer. Eso sí lo capta bien un móvil, y no hace falta filtro.
  • La gente mirando al cielo. Las mejores fotos de eclipses casi nunca llevan el Sol dentro.
  • Las sombras de los árboles. Los huecos entre las hojas actúan como cámaras oscuras y proyectan en el suelo cientos de soles con forma de media luna. Es de lo más bonito del eclipse y casi nadie lo mira.
  • Un vídeo con sonido. Si estás en la franja de totalidad, cuando oscurece se callan los pájaros y la gente grita. Eso no sale en ninguna foto.

A qué hora y desde dónde

El fenómeno completo dura unas cuatro horas y media: empieza sobre las 17:34 y termina cerca de las 21:58, hora peninsular. Pero el momento bueno, el del máximo, es alrededor de las 20:30.

CiudadMáximoTotalidad
A Coruña20:2876 segundos
Burgos20:29104 segundos
Palma20:32el último sitio donde se ve
Madridsolo parcial
Horas oficiales del Instituto Geográfico Nacional.

La franja de totalidad cruza España de oeste a este y pasa por A Coruña, Lugo, Oviedo, León, Zamora, Valladolid, Palencia, Segovia, Burgos, Soria, Bilbao, Vitoria, Logroño, Guadalajara, Cuenca, Zaragoza, Teruel, Lleida, Tarragona, València, Castelló y las Baleares.

¿Y si vivo fuera de la franja?

Ciudades tan grandes como Madrid, Barcelona, Sevilla o Málaga, y también Canarias, se quedan fuera de la banda de totalidad. Allí el eclipse se verá parcial: la Luna tapará buena parte del Sol y la luz cambiará de forma llamativa, así que merece mucho la pena mirarlo. Pero no habrá minuto y medio de oscuridad, y —esto es importante— las gafas no se quitan en ningún momento, porque el Sol nunca llega a estar tapado del todo.

Si piensas desplazarte para verlo entero, cuenta con compañía: la totalidad solo se ve desde Groenlandia, Islandia y España, así que este año el país es el destino mundial del eclipse y se espera muchísima gente en la franja. Sal con tiempo, lleva el sitio elegido de antemano y no confíes en encontrar aparcamiento con vistas al oeste a las ocho de la tarde.

Y un detalle decisivo que mucha gente va a descubrir tarde: ocurre con el Sol muy bajo, casi en el horizonte. Necesitas un sitio con vistas despejadas hacia el oeste. Un edificio, una montaña o unos árboles en esa dirección y te quedas sin eclipse. Merece la pena buscar el sitio con antelación, no a las ocho y cuarto de la tarde.

Puedes consultar la hora exacta de tu municipio en la página oficial del Instituto Geográfico Nacional.

Y por último

La totalidad dura poco más de minuto y medio. Si lo pasas entero peleándote con la exposición del móvil, te habrás perdido lo único que no vas a poder repetir en lo que te queda de vida, porque el próximo eclipse total visible desde España es dentro de años.

Haz un par de fotos, graba veinte segundos de vídeo, y luego guarda el móvil y míralo. Las fotos buenas del eclipse van a estar en internet al día siguiente hechas por gente con telescopios. Lo que no va a estar es haberlo visto.


Una curiosidad para terminar: esa misma noche, unas horas después del eclipse, Google presenta los Pixel 11. El adelanto de su campaña es un halo dorado sobre fondo negro —exactamente el aspecto de una corona solar— y la función nueva del móvil se llama «Pixel Glow», resplandor. Coincidencia o guiño, la fecha no podía ser más redonda.

Fuentes