Alternativas al Pixel 11 Pro: más memoria por menos dinero

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Dos siluetas de móvil idénticas en líneas cian sobre fondo oscuro; la de la izquierda tiene los cuatro bloques de memoria llenos y la de la derecha, más cara, solo tres.
Imagen generada con inteligencia artificial

El Pixel 11 Pro llega a las tiendas el 20 de agosto con un precio oficial de 1.199 €. Antes de reservarlo conviene mirar un dato que no aparece en la presentación y que está publicado, con todas las letras, en la propia web de Google.

La versión de entrada del modelo nuevo tiene menos memoria RAM que la del modelo del año pasado. Y el del año pasado se encuentra hoy bastante por debajo de su precio de lanzamiento.

El dato que hay que buscar en la letra pequeña

La RAM es la memoria en la que el teléfono mantiene abierto lo que estás usando: las aplicaciones en segundo plano, las pestañas del navegador, las funciones de inteligencia artificial que ahora se ejecutan en el propio móvil. No es lo mismo que el almacenamiento, que es donde guardas fotos y archivos. Cuando la RAM se queda corta, el sistema empieza a cerrar cosas por detrás y hay que volver a cargarlas al regresar a ellas.

Esto es lo que publica Google para cada modelo:

Pixel 11 ProPixel 10 Pro
256 GB / 12 GB de RAM128 GB / 16 GB de RAM
512 GB / 16 GB de RAM256 GB / 16 GB de RAM
1 TB / 16 GB de RAM512 GB / 16 GB de RAM
1 TB / 16 GB de RAM
Configuraciones publicadas por Google para cada modelo. El Pixel 10 Pro lleva 16 GB en las cuatro capacidades; el 11 Pro, solo a partir de la de 512 GB.

Dicho de otra forma: para tener 16 GB en el Pixel 11 Pro hay que comprar la versión de 512 GB, que son varios cientos de euros más. En el Pixel 10 Pro venían de serie hasta en el modelo más barato de la gama.

Un aviso práctico si vas a comprobarlo tú. La ficha de Amazon del Pixel 10 Pro indica 12 GB de RAM, y su asistente Rufus repite ese dato cuando se le pregunta. Las especificaciones oficiales de Google dan 16 GB en todas las capacidades. Para características técnicas, la referencia es siempre el fabricante: la ficha de una tienda la rellena un catálogo, y se equivoca más de lo que parece.

La comparación completa, sin elegir solo lo que interesa

Sería deshonesto quedarse en la memoria. El modelo nuevo mejora en varias cosas, y conviene verlas juntas:

Pixel 10 ProPixel 11 Pro
RAM (versión base)16 GB12 GB
Almacenamiento base128 GB256 GB
Batería4.870 mAh4.850 mAh
Autonomía anunciadaMás de 24 hMás de 30 h
Carga rápida30 W30 W
ProcesadorTensor G5Tensor G6
Brillo máximo3.300 nits3.600 nits
Precio oficial999 €1.199 €
Cifras publicadas por Google en las fichas técnicas de ambos modelos.

La autonomía anunciada sube de 24 a más de 30 horas con prácticamente la misma batería, gracias al procesador nuevo. Esa mejora es real y conviene reconocerla.

Donde no hay ninguna mejora es en la velocidad de carga: los dos modelos se quedan en 30 W, y el cargador se vende aparte en ambos casos. Volveremos sobre esto, porque es el punto en el que Google se ha quedado más atrás — y no frente a su propio modelo anterior, sino frente a todos los demás.

El resumen honesto, entonces: el Pixel 11 Pro mejora en autonomía, brillo, procesador y almacenamiento de partida. Y empeora en dos cosas: la memoria de la versión de entrada y el precio, que sube 200 € oficiales respecto al lanzamiento del anterior.

La alternativa más obvia es otro Pixel

Aquí está lo que casi nadie va a titular: si lo que buscas es un Pixel Pro, la mejor alternativa al Pixel 11 Pro es el Pixel 10 Pro. Misma marca, misma cámara de Google, mismo sistema y las mismas actualizaciones durante años. Con más memoria que el nuevo y a un precio que hoy está claramente por debajo de los 999 € oficiales.

Lo que pierdes: las seis horas de autonomía extra, algo de brillo, el procesador de este año y la mitad del almacenamiento de partida. Lo que ganas: 4 GB más de RAM y una diferencia de precio considerable.

Dos cosas a tener en cuenta antes de decidirte por la versión de 128 GB, que es la más barata. La primera es que los Pixel no tienen ranura para tarjeta de memoria: la capacidad que compras es la que tendrás durante toda la vida del teléfono. Para quien haga fotos normales y las suba a la nube, 128 GB dan de sobra; para quien grabe vídeo en 4K con frecuencia, se quedan cortos. La segunda es que en esa capacidad Google monta un almacenamiento interno más lento que en las versiones grandes: no se nota abriendo aplicaciones, sí al instalar juegos pesados o mover archivos grandes.

El problema es que se está acabando

Hay una pega, y es de las que no se arreglan esperando. Cuando sale un modelo nuevo, el anterior desaparece del canal oficial: el fabricante deja de producirlo, las tiendas van vendiendo lo que les queda y a partir de ahí el mercado es, literalmente, lo que sobró.

Con el Pixel 10 Pro ya está ocurriendo. Cuando escribimos esto, el 17 de agosto —tres días antes de que el 11 Pro llegue a las tiendas—, la disponibilidad estaba cayendo y buena parte de las unidades que quedaban ya no eran nuevas, sino de segunda mano.

Tiene su lógica, y hasta confirma lo que cuenta este artículo: no somos los únicos que han echado la cuenta. Pero significa que esta no es una recomendación que puedas guardarte para dentro de tres meses.

Cómo comprar de segunda mano sin llevarte un susto

Si lo que queda es de segunda mano, conviene saber qué se está comprando exactamente, porque en Amazon conviven dos cosas distintas con nombres parecidos:

  • Amazon Segunda Mano (lo que antes se llamaba Almacén de Amazon): devoluciones de clientes y productos de caja abierta. Los vende Amazon, con la garantía legal de un año en España. Vienen clasificados por estado, y en el mejor de ellos, «Como nuevo», lo habitual es que lo único que se haya abierto sea la caja.
  • Renovado: aparatos reacondicionados por proveedores certificados que pasan pruebas de calidad. No los vende Amazon, pero llevan una garantía mínima de un año que gestiona Amazon, no el vendedor original. Esa distinción es la que importa el día que algo falla.

En los dos casos hay a quién reclamar, que es lo esencial. Lo que conviene mirar antes de pagar: el estado concreto de esa unidad, si incluye cargador y cable, y —tratándose de un móvil— si se dice algo sobre el estado de la batería, que es la pieza que envejece.

Mientras queden unidades

Google Pixel 10 Pro

16 GB de RAM según las especificaciones de Google, frente a los 12 GB de la versión de entrada del modelo nuevo. Al entrar verás unidades nuevas y de Segunda Mano mezcladas: comprueba la capacidad de almacenamiento, el estado y quién figura como vendedor antes de confirmar el pedido.

Ver disponibilidad del Pixel 10 Pro Enlace de afiliado: si compras a través de él, Bandaanchatech recibe una pequeña comisión sin coste adicional para ti. No condiciona lo que recomendamos. No publicamos precios porque cambian a diario, y en este caso tampoco existencias: el enlace lleva a la búsqueda para que veas lo que hay en el momento en que entres.

Fuera de Google: el mismo patrón se repite

Si no te importa cambiar de marca, el ejemplo más claro ahora mismo es el OnePlus 15: monta 16 GB de RAM, procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, pantalla de 6,78 pulgadas a 165 Hz y una batería de 7.300 mAh, muy por encima de la de cualquier Pixel. Y su precio está por debajo del Pixel 11 Pro.

Y aquí está la diferencia que más se nota a diario: la carga

Este es el apartado en el que Google se ha descolgado, y no es cuestión de matices:

OnePlus 15120 W, cargador incluido
Pixel 11 Pro XL45 W, cargador aparte
Pixel 11 Pro30 W, cargador aparte
Potencia máxima de carga por cable según los fabricantes.

Cuatro veces más potencia. En la práctica: el OnePlus pasa de vacío a lleno en unos cuarenta o cincuenta minutos, mientras que el Pixel 11 Pro llega al 55 % en media hora — y para eso necesitas comprar aparte un cargador de 30 W o superior, porque en la caja no viene.

Conviene ponerlo en contexto: cargar muy rápido y de forma habitual desgasta la batería antes, y los 30 W de Google son en parte una decisión de durabilidad, no un despiste. Pero de 30 a 120 W hay mucho trecho, y el resto de fabricantes de gama alta —Realme, OPPO, Honor, Vivo, Xiaomi— están todos por encima de los 90 W. Si eres de los que enchufan el móvil diez minutos antes de salir de casa, esa diferencia la vas a notar todos los días.

Si compras un Pixel, esto sí que importa

Como Google no incluye cargador, la velocidad a la que cargue tu teléfono depende enteramente de lo que enchufes tú. Y aquí hay dos requisitos que casi nadie mira, porque no van en la cifra grande de la caja.

El primero es PPS. Fíjate en cómo lo redacta la propia ficha de Google: hace falta un «cargador USB-C PPS de 30 W o superior». PPS es una modalidad del estándar de carga que permite al móvil ir pidiendo en cada momento el voltaje exacto que necesita, en lugar de recibir un chorro fijo. Sin PPS, puedes comprar un cargador de 65 W y tu Pixel seguirá cargando despacio: no sabrán negociar entre ellos. Los vatios sin PPS no sirven de nada.

El segundo es el cable. Tiene que ser USB-C a USB-C. Con uno antiguo de USB-A en un extremo no hay carga rápida por muy bueno que sea el cargador. Es el fallo más común y el más barato de arreglar.

Dicho de otra forma: el móvil admite 30 W, pero la mayoría de la gente no los ve nunca porque sigue enchufándolo al adaptador viejo que tenía por casa.

Lo que Google no mete en la caja

Cargador USB-C con PPS

El Anker Nano II de 65 W cumple lo que pide la ficha de Google —compatible con PPS— y va sobrado de potencia: le vale al Pixel 11 Pro, al Pro XL de 45 W y hasta a un portátil, y lleva tres puertos para cargar varias cosas a la vez.

Viene solo el cargador, sin cable. Si no tienes uno USB-C a USB-C en condiciones, acuérdate de añadirlo al pedido o no aprovecharás nada de esto.

Ver el cargador en Amazon Enlace de afiliado: si compras a través de él, Bandaanchatech recibe una pequeña comisión sin coste adicional para ti. No condiciona lo que recomendamos: lo importante de esta sección es que el cargador lleve PPS, sea de la marca que sea. No publicamos precios porque cambian a diario.

No lo enlazamos, y te contamos por qué. En Amazon lo distribuye un vendedor externo, no Amazon directamente. Para un accesorio de quince euros eso da bastante igual; para un teléfono de más de mil, el vendedor es quien responde de la garantía y de las devoluciones. El móvil nos parece recomendable; el canal de compra, cosa tuya. Si te decides, mira quién figura en «Vendido por» y «Enviado por» antes de pagar.

Antes de pagar por «premium», mira qué usas de verdad

Hay una pregunta que ahorra más dinero que cualquier comparativa: de todo lo que distingue a un móvil de gama alta, ¿cuánto usas?

  • El teleobjetivo. Es de las diferencias más caras entre un gama alta y un gama media. Merece la pena si haces fotos a distancia; si tus fotos son de comidas, gente cerca y documentos, no lo vas a echar de menos.
  • El brillo máximo de la pantalla. Los 3.600 nits del modelo nuevo solo aparecen a pleno sol. Dentro de casa, ni el móvil los usa.
  • El almacenamiento grande. Antes de pagar por 512 GB, mira cuánto ocupas ahora en el móvil que tienes. La mayoría de la gente se sorprende de lo poco que es.
  • La RAM. Esta es la excepción, y por eso le hemos dedicado media comparativa: es lo único de esta lista que no puedes ampliar, no depende de tus costumbres y condiciona cómo envejece el teléfono.

Si al repasar la lista resulta que no usas casi nada de eso, la conclusión no es que compres un Pixel Pro más barato: es que a lo mejor no necesitas un Pixel Pro. Lo contamos en su día al analizar si merece la pena el Pixel 10a, que cuesta una fracción de lo que vale cualquiera de los dos modelos de esta comparativa y hace bien lo que la mayoría de la gente le pide a un móvil.

Si no necesitas gama alta

Google Pixel 10a

La misma cámara computacional de Google y las mismas actualizaciones, en el modelo de acceso de la marca. Comprueba que lo venda y envíe Amazon antes de confirmar el pedido.

Ver el Pixel 10a en Amazon Enlace de afiliado: si compras a través de él, Bandaanchatech recibe una pequeña comisión sin coste adicional para ti. No publicamos precios porque cambian a diario.

Conclusión

El Pixel 11 Pro no es un mal teléfono. Es mejor que su antecesor en casi todo lo que se puede medir, y quien venga de un móvil de hace cuatro años notará el salto.

Lo discutible es otra cosa: que la versión que la mayoría va a comprar, la de entrada, traiga menos memoria que la de entrada del año pasado, y además cueste 200 € más. Eso no es una mejora con matices, es un recorte — y conviene saberlo antes de reservar, no después.

Si te interesan los precios oficiales y las fechas de toda la gama nueva, los reunimos en nuestro artículo sobre el Pixel 11. Y si lo que buscabas era simplemente un buen teléfono sin pagar mil euros, la respuesta lleva un año en el mercado — aunque le queda poco en las estanterías.


Fuentes